TECNOLOGÍA SIN DESEMPLEADOS – CAFÉ FÓRMULA 1 – ORGÁNICO EXTREMO

En el mercado internacional de café, se comercializan cafés especiales que reciben un sobreprecio por ciertas características que los hacen diferentes a los cafés convencionales. Entre los cafés especiales más importantes están los siguientes: cafés de origen
(blue montain, pluma Hidalgo,etc.), cafés puros, mezclas especiales de los torrefactores, cafés perfumados, cafés descafeinados y café orgánico.

 

La producción de café orgánico se ha desarrollado en el marco de la agricultura sustentable, partiendo del principio de satisfacer las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras.

En México en su mayoría estos campesinos de regiones indígenas de regiones marginadas en los estados de Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Guerrero, principalmente han encontrado en el café orgánico una alternativa importante. Los cafés orgánicos, también denominados como cafés ecológicos o biológicos, de acuerdo al país dónde se consumen, surgen como una tendencia de los consumidores de café, particularmente en Europa del Norte y Estados Unidos, el proteger la salud, tomando un producto libre de químicos y pesticidas. Los primeros cafés orgánicos datan de la década de los sesentas, al principio en tiendas naturistas, extendiéndose paulatinamente a otros expendios, supermercados y cafeterías.

El café orgánico se cultiva y produce en un sistema orientado a la obtención de un café de alta calidad y en armonía con la naturaleza, esta estrategia se caracteriza por la protección del ambiente sin la aplicación de insumos de síntesis químicas como son fertilizantes, herbicidas, insecticidas, etc. La producción de café orgánico, es una actividad reglamentada mediante un proceso de certificación que garantiza al consumidor el consumo de alimentos de calidad sin residuos químicos.

La primicia de México como productor de café orgánico es incuestionable, es un proceso que se mantiene e incluso presenta una tendencia creciente, más aún cuando el precio del café convencional desciende por debajo de los cien dólares por quintal.

  El café orgánico de México tiene una amplia aceptación en el Norte de América, Europa y Asia, por su alta calidad. Si bien la agricultura orgánica y el aumento de la búsqueda de “lo natural” es una tendencia en el mundo, no debe olvidarse que el mercado de café está constituido fundamentalmente por consumidores sensibles a los problemas de tercer mundo y con un nivel de vida que les permite pagar los sobreprecios de café orgánico.

Una oferta masiva puede saturar este mercado especial, mayormente en condiciones de altos precios. Sin embargo esta pequeña porción de mercado que significa en volumen menos del uno por ciento del comercio mundial del aromático, representa en México una alta importancia económica y social en regiones y comunidades donde se produce, en efecto cerca del dos por ciento de la producción de sobreprecio del café orgánico se distribuye en alrededor de veinte mil pequeños cafeticultores en regiones indígenas de las zonas marginadas.

Aquí el pequeño mercado orgánico tiene una gran importancia en el ingreso de las familias y cumple una alta relevancia social, potenciada por su vínculo a proyectos más amplios de desarrollo rural.

Tecnología de producción en México

El éxito del café orgánico en México se debe a diversos factores que se han conjuntado, en primer lugar la riqueza de la agricultura tradicional, son técnicas antiquísimas que permiten producir alimentos sin impactos desfavorables al ambiente. Estos conocimientos tradicionales están arraigados entre los pequeños productores en particular los grupos indígenas, que tienen un gran respeto por la naturaleza. Otro factor importante ha sido la organización de los productores, ya que las experiencias exitosas son de productores organizados, principalmente por los estados de Chiapas y Oaxaca.

La primera experiencia con producción orgánica se desarrolló en el año 1960 en la finca Irlanda localizada en la región del Soconusco en el estado de Chiapas. La finca Irlanda es una referencia obligada al tratar el tema de café orgánico en México, una experiencia productiva de cuarenta años y que sirvió de base a las organizaciones que producen y exportan este tipo de café.

La primera organización productiva de café orgánico en México fue la Unión de Comunidades Indígenas de la región del Istmo que representa a dos mil quinientos productores de café distribuidos en cincuenta y cinco comunidades, con población indígena de la etnia Nixe que habitan en las montañas del Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca; sus comunidades están en lugares sumamente accidentados y de difícil acceso, esta organización se formó en 1983.  

Las organizaciones que producen café orgánico con éxito se caracterizan por ser comunidades unidas y con economía campesina, dónde los medios de producción son limitados, la familia es la que aporta la mayor parte del trabajo, su economía domestica es frágil. Estos productores fueron excluidos de la agricultura industrial que se basa en un modelo de desarrollo tecnológico productivita. De tal manera que la agricultura orgánica se presenta como una oportunidad de comercializar sus productos en condiciones de mayor igualdad .

El café orgánico en México se cultiva bajo sombra con predominio del sistema policultivo tradicional, integrando diversos árboles de vegetación nativa y secundaria, así como frutales y árboles de leguminosas del género Inga como son el jinicuiles y otros, estos cafetales son verdaderos sistemas agroforestales. En una plantación orgánica en México se sustenta en el cultivo de la especie Arábica, la mayor demanda y calidad en el mercado internacional, la cual está representada por diversas variedades comerciales, de estas se prefieren las que presentan mayor adaptación al ambiente, con alta calidad en verano, la bebida productiva y con resistencia a enfermedades, son más frecuentes las variedades de porte alto como Typica, Buorbón, Mundo Novo, Pluma Hidalgo y Maragogipe, las variedades de porte bajo también se encuentran en los cafetales orgánicos, pero son menos frecuentes.

  SELECCIÓN DE SEMILLA

•  Define la variedad de café a usar para el establecimiento o la renovación del cafetal, teniendo en cuenta que se adapte a las condiciones locales.

•  Coloque los frutos de café en un recipiente con agua y retire aquellos que floten, por que son granos vanos.

Las normas de certificación contemplan la realización de ciertas prácticas y labores de cultivo:

Selección de semilla

Una planta destinada a darnos semilla debe ser de la misma finca o bien si es de otra finca esta debe ser orgánica o que no este fertilizada con químicos, la edad de la planta debe tener entre cuatro y doce años, debe ser una planta sana, vigorosa y con un crecimiento vegetativo aceptable, bonita frondosa; se deben seleccionar las ramas más productivas, que generalmente son las ramas de en medio las mas grandes y sanas, se deben seleccionar cerezas maduras de forma regular, aspecto saludable uniformidad en su tamaño.

 

una vez que ya se hayan cortado las cerezas se despulpan a maquina o a mano, después debe fermentar en un tiempo de veinticuatro horas por lo menos, después de la fermentación se procede al lavado, con agua limpia, luego la semilla se orea a sol una vez oreada se escogen que sean granos planos planchuela, se tiran las conchas, caracoles y los que estén deformes, así como los que estén rayados o mordidos. El sembrado debe hacerse de preferencia cuando la semilla tenga un 30 o 35% de humedad. Ósea que no se debe de secarse como el pergamino.

Establecimiento del semillero

 

Debe localizarse un terreno de fácil acceso de preferencia a la orilla del camino; que disponga agua o al menos que se pueda llevar para regarla; de ser posible que sea plano; de textura suelta y libre de piedras, grava, troncos o raíces; pues todo esto además de dificultar y encarecer la prepación de parcelas, origina un aumento en el número de plántulas con raíz pivotante “torcida” que no podrán aprovecharse.

Se calcula tomando en cuenta que las parcelas deben tener una anchura de 1.00 a 1.50 m por el largo necesario, según las plantas a producir. Las parcelas se separan por lo menos a espacios de 30 o 50 cm . de ancho, que sirven como drenes y andadores, para realizar las diferentes prácticas culturales.. Si colocamos 30 semillas en un metro de surco, cabrán 300 semillas por metro cuadrado de parcela y se necesitan 6 metros cuadrados de parcela para un litro de semilla.

Preparación del suelo

La preparación del suelo se inicia con la eliminación de hierbas, troncos, piedras, raíces, y cualquier otro obstáculo que impida la fácil preparación de la cama que servirá de asiento para las semillas. Despejando el terreno se proceder a roturar el suelo con un pico, azadón, pala o arado, hasta una profundidad de 25 a 30 cm . , ello permitirá la eliminación de otros obstáculos más, que es frecuente encontrar en el terreno. Como el semillero solo se utiliza para germinar la semilla, no es necesario que el suelo o sustrato sea fértil, pero es recomendable hacer una mezcla de arena, tierra y composta en proporciones iguales, o aplicar materia orgánica como palo podrido, tierra negra, estiércol de bestias, estiércol de pollo, chivos, borregos.

Con estacas se marcan los canales y se abren con una pala recta a unos 20cm de profundidad. El suelo que se saca de los canales se coloca sobre las camas que están a los lados. Con pala o azadón se termina de aflojar el suelo de la parcela, se desmorona con un rastrillo o con la mano y se nivela. De la correcta preparación del suelo depende mucho un buen aprovechamiento.

Desinfección del suelo

Una vez teniendo las camas se desinfecta el suelo muy importantes para tener éxito en el semillero, es la desinfección del suelo, labor que protegerá al cultivo de plagas y enfermedades y que dará una mejor calidad de la planta; para ello se ponen a hervir diez litros de agua y así caliente se aplican a la tierra, la cuál después de esta aplicación deberá taparse con hojas de plátano, hierbas de monte o malque.

Otra forma es poner la flor de muerto flores y tallos seca o fresca un ramo de flor en 10 litros de agua por 12 horas y después se aplica al suelo.

Establecimiento de la sombra para el semillero

El cobertizo debe instalarse previamente a la siembra, para lo cual se necesitan postes de madera o cualquier material disponible. La altura del cobertizo se recomienda de 1.80 m . o al gusto del productor. y pueden utilizarse postes intermedios de sostén, de acuerdo a las dimensiones del semillero. El emparrillado puede ser de alambre de púas o de cualquier otro materia resistente. Los materiales para la sombra pueden ser: costales de desecho, helecho o pesma, palma, bambú, hoja de plátano etc. Cualquiera de ellos debe proporcionar una sombra suficiente y uniforme donde se pueda filtrar un 50% de luz solar, o sea que deje entrar un poco de luz y agua.

Siembra

Se siembra en surcos espaciados a diez centímetros entre cada uno depositando la semilla a chorrillo y cubriéndola con una capa de la misma tierra, cuidando que quede a una profundidad de dos centímetros aproximadamente, la posición de la semilla en el surco, es indistinta ya que tiene la capacidad de acomodarse, otra forma es acomodar semilla por semilla quedando lo plano de la semilla por debajo, después de esto es recomendable dar un riego de agua limpia a la semilla y después taparse con hojas de plátano, pesma, malque, etc. para dar sombra mientras germina la semilla, lo cual ocurre entre los 40 y 60 días, dependiendo de la temperatura del lugar, luego se le quita las hojas para que germine bien. . La siembra se recomienda en febrero y abril, de ahí se debe regar y desyerbar hasta que la planta tiene sus primeros dos pares de hojas que es cuando se pasa a bolsas ( entre 45 y 55 días.)